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Es muy importante definir en el mercado financiero lo que tiene un impacto medioambiental o social positivo, que es bueno para todos: sociedad, empresas e inversores. Con el marco del Pacto Verde Europeo y los objetivos climáticos de la UE para 2030 y 2050, la Plataforma sobre Finanzas Sostenibles tiene un papel clave para reunir la mejor experiencia en sostenibilidad del sector público y corporativo, de la industria y la academia, la sociedad civil y la industria financiera. Una de sus entregas recientes es la taxonomía social, la cual se fundamente en estándares internacionales y en valores y es un gran paso para comenzar a “ponerle hilo a la aguja” en un ámbito complejo de medir qué es lo social ante la falta de definiciones y de un sistema de clasificación estandarizado para orientar el capital hacia actividades socialmente sostenibles y para la medición de su impacto. Y esto es especialmente importante puesto que las finanzas sostenibles en la Unión Europea han de:

  1. Favorecer inversiones en campos como la educación, vivienda asequible, atención médica… y velando por los derechos humanos en sus comunidades, trabajadores y consumidores en general.
  2. Como inversores hay mayor sensibilidad y consideraciones de riesgos reputacionales en la búsqueda de oportunidades de inversión social. Ejemplo serían los bonos sociales pospandemia.

Promoción de las finanzas sostenibles, también en lo social

Es obvio que vamos a discutir sobre qué es y no es social, cómo lo medimos… con todo no perdamos el objetivo final, la promoción de las finanzas sostenibles, también en lo social. Cualquier paso será un avance.

Desde hace años venimos observando los Informes de participación y votación de la gestión del capital humano de los inversores en los que se consideran cada vez más que la forma en que las empresas gestionan a sus empleados es fundamental para el rendimiento a largo plazo y la mitigación de riesgos. Los temas de gestión del capital humano son particularmente importantes en ciertos sectores y geografías y los temas prioritarios recogen la diversidad en el lugar de trabajo, derechos humanos… incluidos los derechos laborales en los proveedores.

Rendimientos superiores y que estén basados en el Factor Capital Humano

Otro paso más, y éste con compromiso directo de inversión, es el de aquellos inversores que basan su estrategia, casi en exclusiva, en indicadores que pudieran predecir rendimientos superiores y que estén basados en el Factor Capital Humano en una empresa.

Dan Ariely, economista del comportamiento ampliamente conocido y activo en todo el mundo está tratando de aplicar su investigación a la inversión en su firma Irrational Capital. Su objetivo son las empresas que fomenten el capital humano con la creencia de que las empresas que hacen un mejor trabajo en la formación y desarrollo en general de sus empleados obtienen un rendimiento superior en el mercado de valores. 

  1. ¿Cómo hacemos que las personas vengan felices a trabajar? Ésta es la información que necesitamos para realizar nuestras hipótesis de rendimiento y ¿cómo colectamos esa información relevante? A partir de lo que conocemos de la motivación humana, buscamos información en el mercado acerca de datos de capital humano de las empresas (compensación, formación, buen clima, igualdad…), ¿En las memorias de las empresas que cotizan y las que no, SHE Index, BPW ranking, en Linkedin, Glassdoor, encuestas…?
  2. Es importante conocer lo que predice el rendimiento en un mercado de valores, con una información a lo largo de varios ejercicios. Se trata de crear un modelo predictivo contrastado a lo largo de unos años. Es lo que están haciendo en Irrational Capital. Esto es, observar todas las empresas, e invertir en las que tienen mejor capital humano. Con ello logran un 7% por encima del S&P de forma recurrente desde hace algunos años. Harbour Capital se ha asociado con Irrational Capital para desarrollar una estrategia basada en datos y en el factor de capital humano, realizando una medida sistemática de la cultura corporativa que busca el valor creado entre el capital humano y el desempeño potencial de las acciones y para ello han creado el fondo de inversión HAPY.

Siempre hay un guiño para quien llega hasta el final de este post. 

Aunque podamos estar de acuerdo en que la felicidad va de una cierta plenitud, cada persona lo interpreta de forma muy subjetiva y, aquí sí estaremos de acuerdo, es un concepto impreciso en los que, a lo largo de la historia, no nos hemos puesto de acuerdo. Importantes pensadores han reflexionado sobre la felicidad y nos ofrecen algo de luz: Schopenhauer con su prudencia, ética y paz interior; en nuestros días Sonja Lyubomirsky nos dice que se puede trabajar nuestro estado de felicidad y nos dice cómo; o Laurie de Santos, que nos enseña cómo podemos estar bien. Aprovechemos sus aportaciones y disfrutemos de sus lecturas.

¡Hey! Como acabamos de ver, en nuestra vida cotidiana, hay contribuciones muy concretas y posibilistas. 

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